ARTÍCULO

Precio del mantenimiento web: qué incluye

Qué tareas cubre un mantenimiento web, qué hace subir o bajar la cuota y cómo comparar ofertas para no pagar de más ni quedarte corto.

El precio del mantenimiento web depende de cuánto hay que cuidar y de lo rápido que debe responder el equipo ante un problema. Una web pequeña de contenidos cuesta mucho menos de mantener que una tienda con pagos y muchos complementos. Un buen mantenimiento incluye actualizaciones, copias de seguridad, vigilancia de la seguridad y un número de horas para pequeños cambios.

Qué incluye un mantenimiento web.

Mantener una web es hacer, de forma regular, lo que evita que se rompa o se quede atrás. No es lo mismo que crearla ni que mejorarla.

Tarea Para qué sirve Cada cuánto
Actualizaciones Mantener al día el gestor, los temas y los complementos Mensual o cuando salga una versión crítica
Copias de seguridad Poder recuperar la web si algo falla Diaria o semanal, según los cambios
Seguridad Vigilar accesos, usuarios y ataques conocidos Continua
Disponibilidad Avisar si la web se cae Continua
Velocidad Revisar que la web carga a tiempo Trimestral
Cambios pequeños Textos, imágenes, enlaces y ajustes Según las horas contratadas

Si un presupuesto no detalla qué tareas incluye y con qué frecuencia, no sabes qué estás comprando.

Portátil y móvil con maquetas de páginas web sobre una mesa de trabajo

Qué factores mueven el precio.

Cinco cosas explican casi toda la diferencia entre unas ofertas y otras.

  1. Tamaño y complejidad. Más páginas, más idiomas y más funciones significan más cosas que revisar.
  2. Tecnología y complementos. Cada complemento es una pieza que se puede romper al actualizar.
  3. Tienda y pagos. Una web con cobros exige más cuidado y más rapidez de respuesta.
  4. Tiempo de respuesta. Un compromiso de atender en pocas horas cuesta más que uno de días.
  5. Horas de cambios. Cuantas más modificaciones incluya la cuota, mayor será.

Y hay costes de terceros que no son mantenimiento: el alojamiento, el dominio y las licencias de pago de algunos complementos. Pregunta siempre si van incluidos o aparte.

Modelos de contrato.

Hay tres formas habituales de contratarlo.

  • Cuota mensual fija. Cubre un paquete de tareas y de horas. Es lo más previsible.
  • Bolsa de horas. Compras un número de horas y las gastas según necesites. Encaja con webs que cambian a menudo.
  • A demanda. Pagas solo cuando hay un problema. Es la más barata hasta que pasa algo, y la más cara cuando pasa.

La cuota fija es la que mejor protege a una web que da ingresos. A demanda solo conviene si puedes permitirte esperar a que te atiendan.

Dos personas revisan el diseño de una página web en un monitor
Imagen ilustrativa: no muestra ningún proyecto ni a personas reales.

El coste de no mantener.

Una web sin mantenimiento no se queda igual. Se vuelve más vulnerable y más lenta, y acaba fallando en el peor momento.

La seguridad es una obligación y no solo una buena práctica. El RGPD cita, entre las medidas de seguridad del tratamiento, la seudonimización y el cifrado de los datos personales. Si tu web recoge datos con un formulario, mantenerla actualizada forma parte de protegerlos.

Las copias son la red de seguridad. La documentación de WordPress recomienda copiar el sitio antes de actualizar, para poder restaurarlo si hay problemas. Un mantenimiento serio lo hace siempre, y comprueba que la copia se puede restaurar.

También cuenta la velocidad. Google recomienda que el elemento principal de la página aparezca en 2,5 segundos o menos. Una web que se va cargando de complementos y de imágenes pesadas pierde esa marca sin que nadie lo note.

Y hay cuestiones legales que cambian. La LSSI permite usar cookies solo si el usuario da su consentimiento tras recibir información clara y completa. Mantener al día el aviso de cookies y las políticas es parte del trabajo.

Qué pedir en el presupuesto.

Antes de firmar, exige que quede por escrito:

  • qué tareas se hacen y con qué frecuencia;
  • cuántas horas de cambios incluye y qué pasa si te quedas sin ellas;
  • en cuánto tiempo responde el equipo a una incidencia;
  • dónde se guardan las copias y cada cuánto se prueban;
  • quién es el responsable si una actualización rompe algo;
  • cómo se informa de lo hecho cada mes.

Con eso puedes comparar ofertas de igual a igual. Una cuota barata que no incluye copias probadas ni horas de cambios no es barata.

Cuánto cuesta crear la web, para comparar.

Mucha gente compara el mantenimiento con el precio de la web. Como referencia, en OverFuture las páginas web parten desde 1.000 € (IVA no incluido). El precio final depende de las páginas, los contenidos y los idiomas, y de si hay tienda o funciones a medida. Ese «desde» es para crear la web. El mantenimiento depende, como hemos visto, de lo que haya que cuidar.

Para entender qué cuesta construir una web, tienes la guía de precios de páginas web. Si ya tienes una y quieres saber qué mantenimiento le encaja, cuéntanos tu caso en nuestro servicio de desarrollo web profesional. El fundador de OverFuture acumula experiencia desde 2013 y más de 100 proyectos. Para ver qué suele fallar sin cuidado, lee los errores comunes en páginas web.

Preguntas frecuentes.

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